La semana, si pasó muy lenta, Melissa estaba abarrotada de cosas, con pedazos de costuras en sus manos, ensayando para sus pruebas cada semana, ya que todo se había acortado, y leyendo infinidad de artículos acerca de los mejores diseños.
Solo había sacado esa hora que Bruno le prometió el miércoles por la mañana para ir a ver a Luca, y aunque la extrema conexión entre ellos estaba en el aire, se centraron netamente en el niño, y un auto fue a llevarla de vuelta a sus clases cuando se hizo la h