Al escuchar las palabras del vecino, Gustavo se quedó paralizado.
¿Se había mudado?
Pero ¿por qué nunca le había dicho nada sobre la mudanza?
De pronto, el pánico empezó a crecerle en el pecho.
Sacó el celular y, con los dedos algo temblorosos, le envió un mensaje a Natalia:
"Natalia, ¿te mudaste?"
El mensaje no apareció como entregado. Solo quedó ahí, sin respuesta.
Luego buscó su número en los contactos y llamó. Solo entonces descubrió que ella también había bloqueado su número.
Se abrió la pu