—Pues claro que me encanta, es una niña tan adorable —dijo la Nana secándose las lágrimas mientras se sentaba a la mesa.
Patrick también estaba emocionado pero no lo demostraba con lágrimas, sin embargo una extraña emoción le llenaba el pecho haciéndolo sentir tan bien, que se preguntaba cuál sería realmente la causa. ¿Sería la aceptación de Rachel por parte de su padre y de la Nana? ¿O era algo más allá que no alcanzaba a descubrir?
La cena transcurrió con una sencillez en medio de la opulenci