Patrick alcanzó a su esposa en la puerta del ascensor y la abrazó cuando llegó hasta ella.
—Excelente primer round, amor —le dijo con una enorme sonrisa de satisfacción en su cara— Eso fue impresionante.
—La verdad es que no fue tan difícil —le dijo ella, sonrojada de la satisfacción— La cara de imbécil me lo dijo todo.
—No sabes la satisfacción que me diste —le dijo con el orgullo reflejado en su cara— ¡Me encantó!
—Gracias —le dijo recostandose de su pecho— Estaré atenta.
En eso se abrió la p