«¿Qué pasó aquí?» me pregunté a mí mismo, discutimos y ahora me dice que me ama. La verdad es que me gustó mucho que me lo recalco
Nos besamos sin importar que mis amigos estaban allí presentes, pero las risitas no sacaron del embobamiento de los dos y sonreímos pícaros
—Bueno, ahora no podrás hacer nada, Dianne, parece que te dislocaste el tobillo, pero las tareas sí puedes hacer aquí en la mesa —le dije muy tranquilo
—Te ayudo, Dianne para que termines rápido —acotó Matteo
Diego prendió la tel