Capítulo 53. Kell es bueno y debe atrapar un calvito.
Jacob.
¿Qué había pasado entre el martes y hoy? Esa era la pregunta del millón.
Avanzamos por la carretera y cinco minutos antes de llegar a las coordenadas Damián detuvo el camión por completo. Bajamos y abrimos la parte trasera.
-Chicos, iré por delante para evaluar la situación. Regresaré y haremos un plan; si algo saliese mal y los necesitara, estén al pendiente de mi aullido.
-Si, Alfa.
Me transformé de nuevo y Kell esbozó una sonrisa perruna anticipando la batalla.
*Sigue el plan, chucho.