Capítulo 118. Maldito Tomás.
Dalila.
La situación no se veía para nada bien.
Diana intentaba mantener a raya a los lobos que tenían cautivas a las cachorras, pero donde un lobo moría, salían al menos otros cinco para ocupar el puesto. Esto era una locura.
Gracias a la madre, el trío dinámico, mejor conocido como nuestra “pareja” (o al menos hasta que tenga algo que decir al respecto, no es como si hubiéramos tenido un momento a solas donde nuestras vidas no peligraran últimamente) había llegado a ayudarnos un poco.
Vi a la