Helena Hernandez
Después de la noche increíblemente maravillosa que pasé con Cortez, finalmente me encuentro en casa ordenando mi habitación, pasé la mañana e incluso almorcé con él, también pasamos toda la tarde viendo películas, en la tarde me trajo a casa, contra su voluntad.Tan pronto como llegué, me encargué de ordenar mi habitación, que estaba hecha un verdadero desastre. Pasaron unos minutos y vi a Luisa entrando por la puerta con una sonrisa pícara y una mirada curiosa tratando de adivi