El día de la boda, la mansión privada más exclusiva de Manhattan se convirtió en un verdadero cuento de hadas, deslumbrante y llena de magia. Cientos de invitados, figuras clave y miembros influyentes de diferentes familias, se reunieron en un ambiente de opulencia. Por todas partes, mercenarios vestidos de negro permanecían atentos, listos para actuar ante cualquier imprevisto.
Cuando la ceremonia comenzó, tomé el brazo de mi padre y empecé a caminar lentamente por la alfombra roja. Harold me e