Luna sintió la tensión en el ambiente. Sin embargo, no entendía por qué él estaba enojado. ¿No era él quien más necesitaba ese certificado de divorcio? ¿No estaba más apurado? Solo al divorciarse podría casarse con Celia.
—¿Ya firmaste? —preguntó ella, insistente.
La mirada de Leandro se oscureció. ¿Acaso ella se atrevía a presionarlo? ¿Desde que había aparecido Diego, ya no podía esperar? Si no hubiera sido por la ausencia de Diego durante tres años, ¿no habría querido irse antes? Su puño se ce