Ahora, incluso si la despojaban, Luna ya no sentía vergüenza. Hacer lo que sea, no le importaba; incluso si la desgarraban, no tendría importancia.
Leandro no tomó otras medidas, no la castigó como se decía, simplemente le puso una camiseta de golf por encima.
—Escucha, haz lo que te digo y lo haré. Si sigues las instrucciones, más tarde te explicaré. No descuidaré a ustedes.
Luna permitió que la vistiera, furiosa pero riendo. ¿Qué significaba no descuidar? ¿Mantenerlas, darles de comer, permiti