Rodrigo sostenía a Noa en el coche, mientras Luisana lo iba conduciendo, y el lujoso coche salió de Villa Marejada.
En el interior del coche, Rodrigo sostenía y acariciaba el cabello de Noa, su corazón se encontraba lleno de dolor y angustia.
Él había llegado allí esa noche para encontrarse con Alejandro y salir a tomar una copa, pero nunca imaginó que, tan pronto como entró por la puerta, se encontraría con ese tipo de "caos".
Al pensar en las palabras que Aurora dolorosamente dijo y recordar