—Entonces, primero brinda mi hermana— Inés levantó su copa con ambas manos, con sus mejillas sonrojadas y una expresión sincera. —Brindo por tu pronto ascenso, hermana. —
—¡Me encanta oír eso de ti, hermanita! — Clara sonrió con los ojos brillantes y vació su copa, enviándole a Inés un beso volador.
Inés, tímidamente, bajó la mirada, con las mejillas enrojecidas de vergüenza.
—¡Brindemos por Clara! ¡Que todos sus deseos se cumplan! ¡Salud! — los hermanos alzaron sus copas, disfrutando de la aleg