La madre biológica de Clara había fallecido muy joven, y desde pequeña fue criada por las tres señoras. Cuando era joven, María solía acompañarla a practicar boxeo, montar a caballo, tiro con arco, y la escalada, los cuales se convirtieron en sus pasatiempos. Y gracias a ese pasatiempo, ahora estaba demostrando su valentía.
Cuando Clara, vio que estaba a punto de alcanzar la cima de la montaña, de repente sintió una fuerte sacudida debajo de ella, y escuchó un retumbante estruendo en sus oídos.