Por la tarde, Clara cambió de coche a uno un poco más discreto y, acompañada por Aarón, se dirigió al parque forestal.
Hace trece años, casi perdió la vida en este lugar mientras buscaba las pertenencias perdidas de su madre en la montaña. En teoría, debería haber quedado con una profunda cicatriz psicológica. Pero en el fondo, la señorita era una muchacha terca que no se dejaba vencer fácilmente.
Después de ese incidente, ella no había desarrollado ningún temor hacia la naturaleza. En cambio, d