—Es mejor que esa mujer escandalosa y sin vergüenza, entre en nuestras vidas y la vida de toda nuestra familia adhiriéndose a nosotros como gusanos consumiéndonos lentamente ¿verdad? Ni siquiera han celebrado ningún maldito compromiso oficial, solo lo habían anunciado, no es una relación difícil de romper después de todo.
—¡Cállate y sigue comiendo! —Ema miró con furia a Leona, odiando a su hija por mencionar el tema una y otra vez.
Enrique parecía aún más disgustado ahora al escuchar de nuevo t