Clara temblaba de rabia, con lágrimas en los ojos y gritó muy furiosa: —Desde que entraron a esta mansión, todas sus acciones han sido grabadas por cámaras ocultas y transmitidas en línea. Ahora, toda la nación ha visto sus crueles crímenes. ¿Aún así, no puedes decir la verdad?
Jimena se quedó completamente atónita, con la boca abierta de par en par, convirtiéndose en un agujero sangriento. Sus ojos destellaban con gran impotencia y pánico absoluto, como si una mano invisible le estuviera apreta