Al escuchar esto, Rodrigo estaba empapado de sudor, su traje estaba completamente mojado, su rostro estaba pálido y sin vida. ¿Podría ella simplemente dejar atrás esos recuerdos dolorosos que quedaron grabados en su corazón?
De repente, el estridente sonido del claxon despertó por completo a Noa. Su corazón dio un vuelco total y se giró bruscamente, solo para encontrarse con un resplandor deslumbrante que iluminaba su sorprendido rostro.
Aurelio fue el primero en bajar del coche, abriendo la pue