Clara se sintió muy abrumada por la tristeza, casi encontrando difícil respirar.
—Querida Clara, ¡no te pongas triste! La medicina moderna es muy avanzada, ¡mi tío seguramente se recuperará! — Alejandro la abrazó fuertemente, acariciando su rostro enrojecido con paciencia y total determinación, consolándola—Si las condiciones médicas locales no son suficientes, estoy dispuesto a llevarte a ti y a tu padre al extranjero, buscando a los mejores médicos en todo el mundo. Todo mejorará, tranquila.
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