Por la tarde, el Rolls Royce 9999 de Diego esperaba puntualmente fuera de la puerta del hotel, atrayendo miradas de envidia de las personas que estaban alrededor.
Mientras tanto, en una esquina discreta, se ocultaba un Maybach negro.
En la parte trasera, Alejandro mantuvo sus labios delgados firmemente cerrados, mientras su mirada, afilada como la de un halcón, se clavaba en el Rolls Royce.
Poco después, Irene salió acompañada por Aarón.
Hoy, su ex esposa se vistió de manera deslumbrante y llama