Noa se tapó la boca. ¿Qué estaba haciendo ahí?
Desde que Rodrigo y ella estaban juntos, no había tenido contacto con otro hombre. ¿Cómo podía siquiera abrazar a otro hombre?
¿Estaba traicionando a Rodrigo?
—Lo siento—dijo Noa después de mucho esfuerzo, solo podía disculparse.
Ni siquiera podía distinguir si se disculpaba con Víctor o con Rodrigo.
—Noa, ¿qué has hecho mal? Más bien debería disculparme contigo. He estado ocupado durante tres días y ni siquiera sé si he llegado a oler mal para ti—d