Una voz femenina bastante burlona y aguda resonó, Aarón levantó la cabeza de golpe.
Vanessa, con los brazos cruzados, salió, seguida por su secretaria y guardias de seguridad. Desde unos escalones más arriba, lo miraba con desdén desde lo alto.
—Pensé que eras quien, resulta que eres el pequeño secretario de Clara y el ex de Inés.
Los ojos de Aarón se volvieron tan intensos—¿Qué estás diciendo?
—Todavía no sabes nada, ¡qué lástima me dá!
Vanessa negó con la cabeza, le entregó el teléfono a su se