—¡Bestia!
—Alejandro, me siento oprimida en el pecho...— Beatriz se apresuró a acercarse y se aferró a su brazo, apoyándose en su hombro con una voz tierna y coqueta. —Ya que estás aquí, ¿por qué no me acompañas de compras? Nunca has salido conmigo de compras, ¿sabes? Mira, Rodrigo también está acompañando a Irene...
Alejandro mantuvo una expresión seria, su mirada como un misil de crucero siguiendo la figura de Clara.
—Está bien—respondió Clara, caminando rápidamente hacia adelante con una expr