Mundo ficciónIniciar sesiónEl sudor me resbalaba por las sienes, pero no me importaba. Por primera vez en meses, sentía el suelo bajo mis pies de una forma sólida, casi real. Marcus me soltó las manos por un instante y me mantuve allí, erguido, desafiando a la gravedad con mis propios músculos y el refuerzo de titanio en mi columna. Fueron treinta segundos, luego un minuto. Un triunfo que hace seman







