Daniela estaba casi sin palabras.
¿Dónde había aprendido Isabella esas frases típicas de las reuniones sociales?
Javier también le lanzó una intensa mirada de reproche a su prima, pensando que se había pasado definitivamente de la raya.
Isabella, sin preocuparse, levantó una ceja y miró de reojo a Daniela.
Daniela tomó el vaso de agua, lo olió y, al confirmar que era simplemente agua, tomó un ligero sorbo.
—¿Ahora estás satisfecha, Isabella?
Isabella había actuado tan rápido que Sofía no tuvo si