Al día siguiente, cuando Daniela se despertó, el cielo seguía aún nublado afuera.
Se quedó un rato acurrucada en la cama y, al destaparse, sintió un fuerte escalofrío.
El clima estaba cada vez más frío.
Nebula ya estaba en pleno otoño y pronto llegaría el intenso invierno.
Se puso una chaqueta extra antes de abrir la puerta y salir.
En la sala, Sebastián estaba muy tranquilo leyendo un documento.
Daniela no reaccionó de inmediato a lo que él estaba mirando. Hasta que Sebastián levantó un poco el