Sebastián entrecerró los ojos ligeramente.
¿Por qué le resultaba tan familiar ese estilo de dibujo?
Daniela notó al instante su mirada y rápidamente cerró la computadora.
—Vamos.
Sebastián levantó una ceja con curiosidad, pero no preguntó más y la siguió muy obediente.
Al llegar a la oficina, Sebastián llamó de inmediato a Juan y le dio instrucciones sobre la foto: —Haz lo que sea necesario para que, basándose en la foto de niño del hermano de Daniela, se pueda recrear su apariencia actual.
Juan