Mundo ficciónIniciar sesiónUn destello oscuro cruzó por los ojos de Bianca.
Había estado planeando esto durante años.
En su mente, Saúl nunca debió haber nacido.
Si no fuera por aquel accidente…
Por suerte, ese estúpido no había heredado ni una pizca de la astucia de Henry ni de Adela, y estaba completamente cegado por Isabel.
—Mamá, entiendo… —susurró Isabel, levantando el rostro con determinación.
—Eso me alegra —Bianca tomó su mano con cariño—. Solo tengo una hija como tú. E







