Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués de cenar, Rose se duchó y se recostó en la cama a leer bajo la luz tenue de la lámpara de noche.
Todavía seguía con el mismo libro de siempre.
Dorian salió más tarde del baño, con el cabello húmedo, y se sentó a su lado con el portátil en las piernas. Trabajaba, pero cada tanto, la miraba de reojo.
Finalmente, cerró el portátil y miró el reloj.
—Es hora de dormir —dijo, con voz tranquila.
—Mmm… —tarareó Rose, cerrando el libro y apagando la luz de la







