.19.
Dorian regresó a la Bahía del Río de la Plata.
La villa estaba sumida en un silencio apacible.
Maximiliano se sorprendió al verlo llegar antes del anochecer. Al escucharlo, Dorian preguntó con voz baja pero firme:
—¿Dónde está la señora?
—Está arriba.
Dorian subió las escaleras. Al entrar en el dormitorio, la vio.
Rose estaba dormida en la silla junto a la gran ventana francesa. El sol del atardecer pintaba su figura con una calidez dorada. Tenía un libro en las manos, que apenas sostenía mient