Al ver que Mariana decidió revelar su verdadera identidad, Pedro no dudó más y dijo directamente:
—Déjenme aclararles algo. Yo soy de la familia Ortiz, la misma del grupo empresarial del norte. Mariana es mi sobrina. Si siguen buscando problemas, no me importará hacerles pasar el resto de vida en la cárcel. Claro, si tienen alguna petición especial, como experimentar la vida de un discapacitado, también puedo cumplir con eso deseo.
A diferencia de la actitud dominante de Mariana, las palabras de