Esta era la razón por la cual Mariana se había atrevido a enfrentarse a Mateo anteriormente.
—Señorita, ¿y qué hacemos con el señor Ramírez? —le preguntó ansioso el asistente Rivas, viendo la expresión de alegría en el rostro de Mariana. Quería saber si todavía tenían planes de proceder con el divorcio.
Mariana, preocupada por la salud de su abuelo, había dado instrucciones específicas de no contarle nada al respecto. No se atrevía a revelarle al anciano lo que realmente estaba sucediendo entre