En el cine Horizonte Azul.
Mariana, vestida con un sencillo traje gris y sin maquillaje, esperaba justo en la entrada del cine a su amiga Valentina.
Miró su reloj y no pudo evitar poner los ojos en blanco.
Habían quedado a las diez en la puerta del cine, y ya eran casi las diez y media. ¡Y Valentina ni siquiera había aparecido!
Sin pensarlo mucho, llamó de inmediato a su amiga.
—Mi querida gran estrella, ¿sabes cuánto tiempo llevo esperándote en el frío de esta noche otoñal? Te he esperado t