El día transcurrió lento para Williams, pero muy rápido para Mara, había comprado poca ropa y un par de zapatos, a pesar de las indicaciones de Susan. Quien no encontraba la forma de hacer ver a Mara su nueva posición.
Al anochecer Mara estaba esperando a Williams, frente a la chimenea, cuando cae rendida por el cansancio. Al llegar él solo la miro, indefensa y dormida en el sofá, por lo que la toma en sus brazos y la conduce a su habitación, esta solo despertó al ser dejada en la cama por Will