Las horas pasaban, Mara estaba dormida en su habitación, ajena a lo que estaría por ocurrir. Habían comenzado a llegar diversas personas, vestidas con túnicas y al comenzar a recitar frases y cánticos, Williams comenta:
-Es la hora... Ammos el momento ha llegado.
Ammos dijo unas palabras en su idioma natal, para luego Williams subir por las escaleras, hacia la habitación donde se encontraba Mara.
Abajo se hallaban los miembros del clan inclinados y recitando versos antiguos en su lengua. Ammos