Mundo ficciónIniciar sesiónTres días después, para la segunda grabación, Miranda sopesó sus opciones y decidió ponerse el vestido camisero que a Guillermo le había parecido demasiado ajustado.
Sentía que ese vestido enmarcaba a la perfección sus curvas, creando una silueta exquisita y seductora que opacaría por completo a la odiosita esa del grupo. Al mismo tiempo, proyectaba la imagen de una diseñadora de interiores profesional, elegante y de







