Carlos
Me despierto con una sonrisa en los labios, he pasado la mejor noche de mi vida, estoy acostumbrado a dormir solo, normalmente mi sueño es muy ligero, duermo menos de cinco horas al día, pero ayer mi sueño fue profundo, me olvidé de mí mismo, la miro dormir, como a una niña, es tan delicada, maravillosamente hermosa, inocente, le acaricio el pelo, la despierto.
- Levántate y ve a lavarte.
Le cuesta abrir los ojos, sigo acariciándole el pelo para despertarla suavemente.
- Anda, dormilona,