SIETE AÑOS DESPUES.
Vicente Cooper.
Aghata y Arthur protestan para salir de la piscina de bolas del centro comercial, pero tuve que ser firme y convencerlos de que era hora de encontrarse con Angélica para cenar. Soy muy estricta con su alimentación, con buen comportamiento en la escuela, con disciplina. Sin embargo, casi siempre me suavizo, es difícil decirle que no a esas miniaturas de mi amor por Ángel.
Sacaron muchos rasgos físicos de su madre, el mío solo sacó ojos verdes, en cuanto a pers