Unos meses después.
Vicente Cooper.
Cada día que pasa me pongo más ansioso por la llegada de los mellizos, he estado trabajando menos para poder seguir muy de cerca esta etapa de mi mujer. Tiene la barriga muy grande y por ser un embarazo doble hay cierto riesgo.
Ángel duerme plácidamente en mis brazos, aún con los ojos cerrados le toco el vientre, siento crecer a mis bebés y me hace una tonta enamorada.
- Vince - llega la voz en voz baja, siento una ligera sacudida en el hombro - Vicente.
- Sí