Vicente Cooper.
Decido regresar a mi habitación, camino con cautela de regreso a la posada y cuando doy la vuelta al pasillo veo a Angél corriendo hacia mí.
- Vince - llama angustiado y siento que se me encoge el corazón - Hay una araña en nuestra habitación, es enorme.
- Cálmate, ella no te hará daño.
- Tengo mucho miedo.
- Ven conmigo, ella no te hará nada - Tomo su mano, pero ella no se mueve - Vamos - La atraje fuerte, pero suavemente.
Cuando entramos en la habitación noto su palidez, empie