SHEILA.
Corro a la oficina, llevo cinco minutos de retraso, ¡por Dios! anoche fue un suplicio y cuando llegue a casa, Noah estaba haciendo el desayuno para su amada, se veía tan lindo, pero no tuve tiempo de cotorrear.
- Después me contaras –
Fue lo único que le dije antes de encerrarme en mi cuarto, tomar un baño rápido, vestirme y salir corriendo al trabajo.
Al llegar, me espera Alex en la oficina con un rostro no muy amigable.
- Señorita tiene seis minutos para llegar a la oficina del jefe d