Mundo de ficçãoIniciar sessãoDurante ese tiempo, Morgan había sido el cerebro y Debbie la cara. Ella se encargaba de explicar, ante la prensa y medios de comunicación, la joyería que se exponía, como si fuera la mismísima creadora. Aprendía diálogos y estudiaba lo que Morgan le encargaba. Ese era el acuerdo para que Morgan pasara desapercibida.
—Debbie, solo necesitas dos neuronas para aprendértelo… —dijo Morgan molesta y le quitó el pap







