Mundo ficciónIniciar sesiónDebbie tocó un par de veces a la puerta de ese imponente pent-house, no esperaba menos del hombre que alguna vez fue su jefe. Pese a que sus ingresos habían disminuido, su estilo de vida no se había diezmado mucho.
La puerta se abrió y la antigua ama de llaves de la villa Haugen fue quién las recibió con su sonrisa y mirada gentil.







