Mundo ficciónIniciar sesión—¿Es hora de dejarte ir, Esme? —le preguntó al listón antes de darle un beso y presionarlo contra su frente.
Lo guardó con delicadeza en su lugar y de nuevo prestó toda su atención a la frágil mujer que dormía en el colchón. Se inclinó lentamente y la besó, apenas haciendo presión con sus labios, alimentándose de su calor y saciándose con esa boca torpe que se movía entre sueños, respondiendo inconscientement







