Narra Alondra Ferreyra
–Ya hemos llegado, tengan calma – Nos dijo el paramédico – Baje pro favor, usted primero señorita, nosotros ahorita bajamos al chico.
–Está bien.
Le di un beso en la mano a David y me bajé con cuidado de la ambulancia, esperé a ver que lo bajaran a él y vi a Carmen cruzando el estacionamiento del hospital. Ella venía caminando muy rápido y yo, noté lo apurada, que se encontraba. Ambas vimos como pasaron a David al área de emergencias y nosotras fuimos a la sala de espera