—¿Te imaginas para qué sirven? —preguntó.
—¿Juego de cera? —respondí, mirándolo ansiosamente. Realmente me dedico a estudiar y conocer nuevas prácticas del BDSM. El wax play fue uno de los últimos que investigué.
—Sí, ángel. Wax play —confirmó—. ¿Sabes qué es?
—Es una especie de juego de temperatura... cuando se estimulan los neurorreceptores con sensaciones calientes o frías, ¿no? —expliqué. Estudiar tanta biología para el examen de ingreso también me ayudó a retener mejor la información—. ¿El