—Viniste…
—Te dije que vendría… —Respondí, dejando a un lado la inseguridad cuando le devolví el abrazo y cerré los ojos para recibir un beso largo en la frente. —Es tan bueno verte de nuevo tan rápido…
Sentí su cabeza moverse cuando concordó, esta vez sosteniendo los lados de mi cabeza antes de besar mis párpados.
—Todavía no puedo volver a casa, —dijo, sin alejarse completamente. —pero puedes adelantarte, si quieres. Corny puede dejarte allá.
Mordí el interior de mi mejilla, no del todo de ac