Impulsiva, no pude contenerme cuando me incliné hacia adelante y besé su boca ligeramente, chupándole el labio como siempre hacía con el mío y teniendo cuidado de no dejar caer mi preciosa hamburguesa.
—Sabes a coca. —Me reí, besándolo dos veces más, solo pegando mis labios a los suyos con un pequeño y chirriante ruido. —Rico.
Negó con una mueca de disgusto, pero poco después sonrió conmigo y me devolvió los besos, pero en mi mejilla.
Después, finalmente terminé de comer la hamburguesa y las pa