Mundo ficciónIniciar sesiónAila POV
—No te sientes a mi lado.
La orden fue un susurro, pero en el silencio sofocante del coche, sonó como un disparo. Damián, que estaba a punto de deslizarse en el asiento trasero junto a mí, se congeló con la puerta a medio abrir.
Lo vi a través del reflejo de la ventanill







