Mundo ficciónIniciar sesiónAila POV
—Nadie va a tocar a mi hija.
La promesa de Damián, un gruñido bajo y cargado de una furia paternal absoluta, resonó en el estudio. No era la arrogancia de un Alfa, era el juramento de un padre y Kael, de pie a su lado, asintió en silencio, sus ojos dorados ardiendo con la misma llama protectora.
En ese momento, dejaron de ser un Rey y un Alfa recuperándose de sus heridas. Volvieron a ser los guerreros que habí







